En la casa de mi suegro,en Peru,hay una tortuga enorme.
La primera vez que la vi me resulto sorprendente pues nunca habia visto una tortuga tan grande en vivo y en directo.Me explicaron que la trajeron de la selva hacia unos 25 años y que entonces era chiquita......nadie pensaba que iba a convertirse en algo tan enorme.Tambien me contaron que alguna de esas tortugas puede llegar a ser centenarias y entonces me acorde de que hacia poco habia leido en alguna parte que acababa de morir una de las tortugas que llegaron a conocer a Darwin,lo cual me parecio una noticia alucinante.
La tortuga vive en el jardin de la casa y a veces paso varios dias sin verla,y aunque la busco de punta a cabo no la veo por ningun lado....tal y como si hubiera desaparecido.Mi mujer me conto que en una ocasion efectivamente desaparecio y nadie la vio durante mas de un año,hasta que de repente volvio a aparecer como si tal cosa.
Sin embargo a veces,cuando tiene hambre, y nadie se ha acordado de sacarle algo para comer....la tortuga inicia su exodo y pasito a pasito se dirige hasta el centro del salon de la casa.....y alli se queda,silenciosa,pero exigente.....hasta que al final alguien claudica y le sirve sus manjares.
Una vez la tortuga se cayo al interior de la piscina......que llevaba vacia unos cuantos años.Las consecuencias fueron terribles porque se rajo de parte a parte su caparazon.
Ante tamaño desastre la familia de mi mujer decidio adoptar medidas drasticas:envolvieron al animal con celo y tiritas(puede pareceros mentira o de puro chiste,pero os prometo que es cierto) y asi lo tuvieron una temporada.
El caso es que el tratamiento resulto ser bastante efectivo porque el roto acabo cerrandose y aunque hoy en dia luce una honrosa cicatriz en su espalda sigue arrastrando su casa con dignidad.
A veces la miro y pienso que mucho despues de que yo deje de estar,ella seguira aqui en este jardin.Pero obviamente no me cambiaria por ella....ya tengo bastante con mi propio caparazon.
En ocasiones sueño con escribir la gran novela definitiva:seria como una especie de "Cien años de soledad" de nuestros tiempos,e incluso ya tengo pensado el final:asi como en esa magnifica novela de Gabo el ultimo de los Buendia acaba siendo arrastrado por las hormigas,en mi novela imaginaria, de las ruinas de la casa familiar,de sus cascotes y despojos surgiria lentamente la majestuosa,orgullosa y severa figura de la tortuga de mi suegro,confirmando asi lo que dice la cancion."No hay que llegar primero,sino hay que saber llegar".He intentado ponerme manos a la obra en varias ocasiones pero al final acabo siempre chocando con la amarga realidad de que nunca sere Gabriel Garcia Marquez
Tendre que conformarme con seguir contemplando a la tortuga con la que espero reencontrarme el proximo mes de julio.Estoy convencido de que me estara esperando......total,no tiene otro sitio donde ir.






